-La clase empresarial del País y la política del PRI y PAN celebran el anuncio; la izquierda se prepara para una lucha prolongada
Durango,
Dgo. (EL CONTRALOR).-
Recuperando los años más espectaculares del viejo presidencialismo, la semana
pasada dos temas de interés nacional nos dejó el segundo informe de gobierno
del Presidente Enrique Peña Nieto: la construcción de un nuevo aeropuerto
internacional, el más grande del mundo, así lo empiezan a calificar, y el
cambio de nombre del programa Oportunidades por el de Prospera, por el momento,
atenderemos la repercusión social de lo que será la obra magna del actual
Gobierno Federal.
De acuerdo con lo anunciado el pasado tres de
los corrientes por el Presidente Enrique Peña Nieto, el nuevo aeropuerto
internacional de la ciudad de México será un proyecto transexenal. El inicio de
operaciones de su primera etapa está prevista para 2020. A lo largo de su
edificación empleará directa o indirectamente a 160 mil personas y el Gobierno
Federal realizará la obra ‘‘garantizando la protección de los derechos de los
habitantes de las colonias y comunidades colindantes’’, aseguró el Mandatario Mexicano.
Al mismo tiempo, el Director del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México,
Manuel Ángel Núñez Soto, lo ubicó como un plan de construcción a 50 años. ‘‘Va
a depender del desarrollo del mercado; vamos a abrir con una capacidad para 50
millones de pasajeros y crecerá conforme a la demanda’’.



